Palabras del Embajador Philip S. Goldberg en el Día de la Independencia

Como Embajador de los Estados Unidos en Colombia, me complace celebrar con ustedes, nuestros amigos colombianos y norteamericanos, el aniversario de la independencia de los Estados Unidos número 244.

Este año, celebramos de una nueva manera y, tal vez, más modesta, para poder mantener a nuestras familias y comunidades seguras y saludables durante esta pandemia. Pero, nos enorgullece celebrar el espíritu de 1776. La antorcha de la democracia y los derechos humanos que fue encendida en aquel año no pertenece únicamente a los Estados Unidos; es transmitida de generación en generación, y de un lugar a otro. Simón Bolívar se inspiró en George Washington, tal como el líder de la lucha por los derechos civiles, Martin Luther King, Jr. fue inspirado por Mahatma Gandhi en la India.

Hoy, estamos inspirados por los millones de personas en los Estados Unidos, Colombia, y alrededor del mundo, que trabajan arduamente en construir un mundo que esté a la altura de los ideales establecidos hace más de dos siglos. En las últimas semanas, lo hemos presenciado en los Estados Unidos, al ver a los manifestantes de todas las edades y razas exigiendo que la promesa de nuestra nación – el final de la injusticia racial y el logro de una unión más perfecta- se convierta en una realidad. La protesta pacífica es la esencia de nuestra democracia. Hemos llegado muy lejos y continuaremos edificando sobre los valores que apoyan la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad, así como reconocemos que aún falta mucho por hacer.

Presenciar las dificultades que el mundo ha superado en los últimos meses renueva mi optimismo en que haremos frente a los desafíos que enfrentamos. Juntos, celebremos el espíritu de la libertad.

Agradezco a nuestros amigos colombianos por acompañarnos en las celebraciones de hoy, y a mis compatriotas, Feliz 4 de Julio!