Declaración del Secretario Pompeo con ocasión del Día Mundial de los Refugiados

En el Día Mundial de los Refugiados, reconocemos los padecimientos de los millones de refugiados que han huido de sus hogares debido a conflictos y persecución, y reafirmamos nuestro compromiso de brindar asistencia vital a las personas más vulnerables. Según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, la cantidad de personas que se han visto desplazadas forzosamente ascendió a más de 70 millones a nivel mundial, lo que la convierte en la más elevada de la que hay precedentes. Vemos las consecuencias en sitios que van desde Siria hasta Afganistán y Sudán del Sur, y más de la mitad de los refugiados que hay actualmente en el mundo han huido de esos países solamente. Venezuela representa la segunda mayor crisis de refugiados en el mundo, y cuatro millones de personas se han visto obligadas a huir de sus hogares y de su país. Todo esto pone de manifiesto la importancia de responder de manera efectiva, eficiente e integral.

Estados Unidos se enorgullece de ser el mayor donante individual de asistencia humanitaria a nivel mundial. Asistimos a las personas desplazadas en lugares lo más próximos posibles a sus hogares, a fin de contribuir a atender sus necesidades hasta tanto puedan regresar a su lugar de origen de manera segura y voluntaria.  En el Año Fiscal 2018, brindamos asistencia humanitaria por más de US$ 8.000 millones, incluido financiamiento para asistir a decenas de millones de refugiados. La asistencia estadounidense salva vidas y brinda una base para la recuperación y para una autosuficiencia renovada, a través de programas que proporcionan alimentos y agua de emergencia, asistencia para la salud, albergue, habilidades laborales, educación y más. Cuando ayudamos a los refugiados a contribuir de manera activa a las economías locales, esto fortalece la estabilidad a largo plazo de todos, incluidos refugiados, comunidades de acogida y los países adonde los refugiados eventualmente podrían regresar y contribuir a la reconstrucción, cuando eso sea posible.

La forma más eficaz de ayudar a la mayoría de las personas es trabajar para poner fin a los conflictos que generan desplazamientos en primer lugar, orientar la aplicación de asistencia extranjera de manera más inteligente y promover el reparto de recargas con los socios y aliados. Seguimos instando a los demás donantes, incluido el sector privado, a aportar mayores recursos para abordar estas necesidades urgentes. Reconocemos a quienes actualmente realizan contribuciones claves para apoyar a refugiados –desde gobiernos nacionales hasta comunidades locales– incluso en situaciones en que sus propios recursos ya son escasos. Seguiremos trabajando con todos los países que acogen a refugiados para encontrar soluciones que contribuyan a contrarrestar los desafíos.

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Esta traducción se proporciona como una cortesía y únicamente debe considerarse fidedigna la fuente original en inglés.