Cuerpo de Paz Colombia suma 29 nuevos voluntarios para la región Caribe

El ministro consejero de la embajada de Estados Unidos, Philip Laidlaw; el director de Cuerpo de Paz Colombia, Matthew Carlson y Adriana Colmenares, directora de promoción y relaciones corporativas del SENA presidieron la ceremonia de juramento de los 29 nuevos voluntarios estadounidenses de Cuerpo de Paz Colombia en Baranoa, Atlántico.

 

Desde los inicios de Cuerpo de Paz en 1961, Colombia fue de los primeros, entre 139 países del mundo, en recibir voluntarios, hombres y mujeres que trabajan hombro a hombro con miembros de instituciones del gobierno y comunidades locales.

Los voluntarios estarán en Colombia dos años trabajando en desarrollo económico comunitario en varios municipios de La Guajira, Atlántico, Magdalena, Sucre, Bolívar y Cesar. Su misión es promover principios y buenas prácticas de educación financiera, emprendimiento y desarrollo microempresarial en comunidades rurales haciendo especial énfasis en mujeres y jóvenes. Estos 29 voluntarios representan lo mejor de Estados Unidos y están listos no solo a movilizar su educación, talentos y habilidades sino también a compartir sus experiencias de vida con el pueblo colombiano.

Durante la ceremonia, el Ministro Consejero se dirigió a los nuevos voluntarios diciendo: “Su servicio es importante porque con sus esfuerzos ustedes van a cumplir la misión de Cuerpo de Paz la cual es promover paz, amistad y entendimiento multicultural entre los seres humanos en el mundo”.

Actualmente trabajan en terreno 41 voluntarios de este programa en la región Caribe. En San Jose de Saco, corregimiento del municipio de Juan De Acosta, Atlántico; el voluntario Dylan Arturo, promueve el fortalecimiento de la economía local en esta comunidad. Por primera, vez cerca de 20 mujeres están aprendiendo marroquinería a través del programa SENA Emprende Rural, aliado de Cuerpo de Paz. La persistencia de las mujeres y la voluntad del SENA por llevar educación al corregimiento junto al acompañamiento del voluntario, hace posible que ellas estudien un oficio que en el futuro podría convertirse en un empleo. Una vez concluya el curso, las mujeres formarán un taller para hacer guantes de cuero para una fábrica en Barranquilla.  Al respecto, Yudis Angulo de 40 años dijo: “es una oportunidad muy buena porque aquí no hay microempresas y no hay trabajo, pero tenemos las ganas de trabajar, este es un pueblo de gente pujante y somos mujeres emprendedoras muy capaces que queremos salir adelante.”