Comentarios del Vicepresidente Pence y el Presidente Santos en conferencia de prensa conjunta

Casa de Huéspedes Ilustres

Cartagena, Colombia

Esta traducción se proporciona como una cortesía y únicamente debe considerarse fidedigna la fuente original en inglés.

VICEPRESIDENTE PENCE: Presidente Santos, gracias por la cordial bienvenida que usted y María Clemencia nos han brindado a mí y a mi esposa, Karen.

Fue un honor, en conjunto con el presidente Donald Trump, darle la bienvenida a usted a la Casa Blanca durante su histórica visita en mayo. Y ahora es un honor personal para mí ser el primer representante de nuestro nuevo gobierno que visita Colombia.

En nombre del presidente Trump, estoy aquí para dar un mensaje muy sencillo a usted y al pueblo de esta gran nación: los Estados Unidos apoyan a Colombia.  Colombia no tiene mejor socio y amigo que los Estados Unidos de América.

Con el presidente Donald Trump, los Estados Unidos siempre pondrán la seguridad y prosperidad de los Estados Unidos primero. Pero espero que mi presencia aquí hoy demuestre que para los Estados Unidos primero no significa solamente los Estados Unidos.

Los Estados Unidos apoyan a Colombia porque nuestra seguridad y prosperidad están inextricablemente unidas. Nuestros intereses están alineados. Nuestros valores a los que usted tan elocuentemente se refirió son los mismos. Y el patrimonio de la libertad nos pertenece a ambos pueblos.

Colombia ganó su independencia menos de medio siglo después que los Estados Unidos.  Y la semana pasada, Colombia celebró su 198 aniversario de la Batalla de Boyacá, cuando sus antepasados rompieron las cadenas de la opresión extranjera.

Estados Unidos tuvo el orgullo de ser la primera democracia de reconocer vuestra independencia.  Colombia firmó su primer tratado de comercio con los Estados Unidos en 1824. A través de las generaciones nuestros ciudadanos han estado lado a lado para proteger nuestros más preciados valores de la libertad, democracia y el estado de derecho.

Los Estados Unidos han apoyado a Colombia en tiempos de grandes desafíos, y seguimos apoyándolos ahora en este tiempo de esperanza y oportunidad para el pueblo colombiano.

Señor Presidente, bajo su liderazgo, Colombia ha firmado un acuerdo que terminó con el conflicto más largo en la historia del hemisferio occidental. Pero ahora, Colombia enfrenta el gran desafío de consolidar esa paz.  El riesgo más grave para dicha paz, como conversamos, es práctico y real: la ausencia de infraestructura, servicios básicos, y la ausencia del estado de derecho en las áreas afectadas por la guerra que está creando un refugio para actividades criminales, drogas y violencia.

Señor Presidente, sepa que los Estados Unidos continuará siendo un aliado de Colombia para enfrentar estos problemas, porque hace mucho hemos reconocido la importancia de Colombia para nuestra propia seguridad y prosperidad.

Este año, en cuanto al comercio, marca el sexto año del Acuerdo de Promoción Comercial entre Estados Unidos y Colombia.  Es un acuerdo que ha creado empleos y oportunidades en ambas naciones. Colombia es el tercer socio comercial más importante de los Estados Unidos en América Latina, con un comercio bilateral cercano a los $27 mil millones de dólares en 2016, solamente.

Hoy tengo el agrado de anunciar que Estados Unidos ha logrado un acuerdo para permitir el ingreso de aguacates Has colombianos al mercado de los Estados Unidos. Quisiera felicitarlo a usted, Señor Presidente, y a su gobierno. También quisiera agradecerle por expandir el acceso de arroz con cáscara a Colombia.

Recibimos con satisfacción este progreso y tenemos la confianza de que los líderes de nuestras naciones podrán seguir haciendo progresos en los días que vienen.

Para dicho fin, como le dije hoy, los Estados Unidos apoyan las aspiraciones de Colombia de formar parte de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico. Como una demostración concreta de dicho apoyo, me complace anunciar hoy que los Estados Unidos proporcionarán a Colombia hasta $2 millones de dólares en ayuda técnica para lograr dicho objetivo.

A pesar de todo este progreso, nuestra gran preocupación, como lo señaló el presidente Trump durante las conversaciones con usted en la Casa Blanca, y como nosotros conversamos nuevamente hoy, es el aumento dramático en la producción de cocaína, que ha alcanzado ahora su más alto nivel de todos los tiempos en Colombia.  La profundización de esta crisis requiere de acción rápida para proteger a los pueblos de nuestros dos países.

El narcotráfico es una fuente de violencia, crimen y corrupción que victimiza al pueblo colombiano. Y en los Estados Unidos, las drogas ilegales que vienen de Colombia están envenenando a nuestros hijos, destruyendo nuestras familias y devastando demasiadas comunidades. Señor Presidente, esto debe terminar y debe terminar pronto.

Puedo asegurarle que con el presidente Donald Trump, los Estados Unidos seguirá tomando acciones decisivas para enfrentar la demanda de drogas ilegales en nuestro país, con medidas de seguridad fronteriza, aplicación de la ley en Estados Unidos y un renovado esfuerzo para limpiar las calles de nuestro país de criminales, pandilleros y traficantes de drogas.

La semana pasada, estuve junto al presidente Trump cuando anunció una emergencia nacional de salud para combatir el flagelo del abuso y adicción a los opioides en nuestro país.

Y para proteger al pueblo de Estados Unidos, también continuaremos trabajando directamente con Colombia a fin de combatir la producción de drogas y las organizaciones criminales transnacionales. Y Señor Presidente, apoyaremos los esfuerzos para fortalecer el sistema judicial colombiano para enfrentar a los narcotraficantes con mayor eficacia.

Bajo su liderazgo, Señor Presidente, Colombia representa el futuro de América Latina. Es un futuro de libertad, seguridad y prosperidad. Y los Estados Unidos está a su lado.

Contemplando el futuro, Colombia no solamente se une a los Estados Unidos, sino con las naciones y pueblos libres de todo nuestro hemisferio. Las últimas tres décadas han visto florecer la libertad y la democracia desde la punta sur de Sudamérica hasta el extremo norte de América Central.

Y mientras Colombia y otros países de la región han logrado tan rápido progreso hacia la libertad, el mundo observa cómo su vecino del este está avanzando en la dirección opuesta.

En Venezuela, estamos viendo la tragedia de la tiranía desplegarse frente a nuestros propios ojos.  Como dijo el presidente Trump, “el pueblo venezolano está sufriendo y está muriendo”. Están sufriendo pobreza extrema.  Las familias no pueden encontrar alimentos ni los medicamentos que necesitan para sobrevivir.  Niños inocentes están muriendo de hambre todos los días.

Hoy, el pueblo de Venezuela que una vez fue libre, está siendo forzado a soportar este destino por la brutalidad del régimen de Maduro.  Ningún pueblo libre ha escogido el camino de la prosperidad a la pobreza.  Ningún pueblo libre jamás ha escogido convertir lo que una vez fue, y todavía debería seguir siendo, uno los países más ricos de América del Sur en el más pobre y más corrupto.

El régimen de Maduro ha ignorado y socavado su Asamblea Nacional.  Ha silenciado las voces del pueblo y de una prensa libre y ha puesto en prisión a innumerables opositores políticos. Y más de 130 valientes venezolanos han muerto en una lucha desesperada por la democracia.

Los Estados Unidos, Colombia y las naciones libres de América Latina no se quedarán callados.  Venezuela está avanzando hacia una dictadura y el presidente Donald Trump ha declarado que “los Estados Unidos no se quedará parado mientras Venezuela se derrumba”.  Seguiremos apoyando a las naciones libres de nuestro hemisferio hasta que la democracia se restablezca para el pueblo venezolano.

Permítame aprovechar esta oportunidad para agradecerle, presidente Santos, por el liderazgo regional de Colombia en esta causa. Colombia ha denunciado públicamente al régimen de Maduro y aumentado la vigilancia financiera de sus activos mal habidos.

La semana pasada, 12 países, incluido Colombia, emitieron la declaración conjunta de Lima, una declaración fuerte de oposición de la región al abuso del poder y del pueblo venezolano por parte del régimen de Maduro.

Por instrucciones del presidente Trump, los Estados Unidos de América han impuesto tres rondas de sanciones a personas específicas, inclusive sanciones nuevas justamente la semana pasada contra el círculo íntimo de Maduro. Y puede usted estar seguro, Señor Presidente, que seguiremos tomando acciones hasta que el régimen de Maduro restablezca la democracia, realice elecciones libres y justas, libere a todos los prisioneros políticos y termine con la represión del pueblo venezolano.

Como dijo el presidente Trump hace unos días, “Tenemos muchos opciones para Venezuela”.  Pero el presidente también sigue confiado en que, trabajando con todos nuestros aliados en América Latina, podremos lograr una solución pacífica a la crisis que enfrenta el pueblo venezolano.

Trabajando con las naciones libres del hemisferio, los Estados Unidos seguirá utilizando la totalidad de su poder económico y diplomático hasta que la democracia se restablezca en Venezuela.

Hacemos esto porque es lo correcto.  El pueblo venezolano merece la libertad.  Lo hacemos porque, como dijo el presidente Trump, “una Venezuela estable y pacífica es del interés de todo el hemisferio”.  Los estados fallidos no conocen fronteras.  Un estado fallido en Venezuela impulsará más tráfico ilegal de drogas, con sus consecuencias criminales mortales irradiando hacia fuera.  Un estado fallido en Venezuela impulsará más migración ilegal, comprometiendo nuestras fronteras y dañando nuestras economías.  Y, finalmente, un estado fallido en Venezuela pondrá en peligro el bienestar de todos los que llaman a este hemisferio su hogar.

Y sepa esto, Señor Presidente: lo que hacemos por Venezuela, lo haremos juntos.  Todos vivimos en el mismo vecindario. Cuando nosotros triunfamos, nuestros vecinos también lo hacen.  Cuando nosotros sufrimos, nuestros vecinos también sufren. Y por ello seguiremos actuando, juntos, en apoyo del pueblo venezolano y su lucha por la libertad.

Y hacemos un llamado a nuestros vecinos y a sus vecinos de América Latina para que hagan más. Y le prometo, los Estados Unidos no descansarán, no desistiremos hasta que en Venezuela se restablezca una democracia plena y próspera.

El pueblo venezolano será libre una vez más, ya que aquí en el Nuevo Mundo, la libertad siempre gana. Y como dijo Simón Bolívar, “Un pueblo que ama la libertad será finalmente libre”.

Los Estados Unidos agradecen nuestra asociación y amistad con Colombia. Y, Señor Presidente, puede estar seguro de que seguiremos trabajando juntos con Colombia, en seguridad, prosperidad y en la defensa de los valores trascendentales que dieran origen a nuestras naciones y que desde ese momento nos acercaron cada vez más.

Compartimos un pasado y compartimos un futuro, y abordaremos ese futuro juntos.

Gracias nuevamente, presidente Santos, por su hospitalidad.  Es para mí un gran honor estar aquí.

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